La oración de intercesión en equipo (II)

Junto con una genuina relación personal de intimidad y comunión con Dios, he aquí algunos otros requisitos para los miembros de un equipo de intercesión:

  • Los miembros de este equipo deben tener una relación mutua de unidad en el Espíritu. Esto significa que no puede haber entre ellos ningún tipo de rechazo mutuo, ni de juicio o crítica, sino que se aman en el Señor y se aceptan mutuamente unos a otros como son.
  • Los miembros del equipo deben estar abiertos a la corrección fraterna y admitir las observaciones que les puedan hacer acerca de su modo de conducirse dentro o fuera del equipo. Rechazar la corrección es abrir una puerta al orgullo y a la división, que son dos elementos destructores del poder de la intercesión.
  • Cuando entre los miembros del equipo surja alguna diferencia que pueda suponer algún grado de alejamiento recíproco o de distanciamiento, los componentes del mismo deberán poner en orden sus relaciones antes de seguir intercediendo.
  • Cada equipo de intercesión tendrá al frente una persona responsable y capaz, conocedora de los entresijos de la intercesión, que coordinará las oraciones del equipo. No obstante, escuchará en el Espíritu a los hermanos del equipo y analizará toda observación que puedan hacerle, con el deseo de buscar todos juntos al Señor y su voluntad.
  • Los restantes miembros del equipo procurarán acoger y seguir las instrucciones del responsable. En el caso de que mantengan diferentes puntos de vista, consultarán sobre la situación a la persona que, sin pertenecer al equipo, tenga responsabilidad sobre el mismo, al tiempo que buscan la sabiduría del Espíritu para la situación.