homosexualidad
deprimidos
elecciones
periodistas
iglesia
hospitales
conciencias
pastores de la iglesia
terrorismo
ancianos
unidad de los cristianos
educación
Palabra de la salvación
puestos de responsabilidad
buscadores de la verdad
fe
moribundos y muertos espirituales
derramamiento del Espiritu Santo
jardines de infancia
auténticos testigos
adoradores
enfermos mentales
costa mediterránea
Espíritu Santo
mentes
intercesores
soledad
depresión
eutanasia
obreros del Señor
aborto
prostitución
presentación
incredulidad
jóvenes
pecado
gobierno
alcohol
niños
cristianos
familias
inmoralidad sexual
drogas
testigos
medios de comunicación
Para que el Señor detenga la plaga de la inmoralidad sexual
En relación con la oración de intercesión del mes pasado (para que el Señor detenga la plaga de la inmoralidad sexual), algunos intercesores nos han hecho llegar las siguientes palabras inspiradas que damos a conocer:
- Vosotros, mis adoradores e intercesores, sed puros e incontaminados del mundo y de la carne. Huid de todo atisbo de inmoralidad que quiera penetrar en vuestros corazones. Vivid en santidad.
- A vosotros, intercesores, os llamo fuertemente a la integridad y a la santidad, para que vuestra semilla se extienda por toda la tierra. Necesito hombres y mujeres santos.
- La santidad y la pureza de mis adoradores e intercesores es temida por el enemigo. Es la mejor arma que podáis usar contra él.
- Mucho dolor hay en el corazón del Padre. Cuando vosotros, adoradores e intercesores, os postráis con corazón puro y santo, muchos enemigos quedan vencidos. Necesito que mi Iglesia sea santa para que las fuerzas del Maligno no puedan penetrar en ella.
- Seguid intercediendo. Es una oración grata al Padre. Cuando intercedéis, muchos corazones de jóvenes son tocados. Orad también por aquellos jóvenes que se mantienen puros por mi causa, para que mi Espíritu les dé fuerza para no caer en la vorágine del mundo y de la carne.
- ¡Ay de los que escandalizan a los niños!
- Mostrad al mundo la pureza de mi corazón.
Lee el boletín de intercesión:
Para que el Señor detenga la plaga de la inmoralidad sexual