2006-2007

Por los moribundos y todos los muertos espirituales

"Está establecido que los hombres mueran una sola vez, y luego el juicio" (Hb 9,27)

Por las personas que están solas

"no estoy solo, porque el Padre está conmigo" (Jn 16,32)

En nuestra sociedad actual, marcada por el egoísmo, la soberbia y el rechazo de Dios, hay poco espacio para los demás. El "yo" se erige como nuevo ídolo en muchos corazones.

Para que el Espíritu Santo avive la fe en los corazones

"El hombre no se justifica por las obras de la ley sino sólo por la fe en Jesucristo" (Ga 2,16).

Para que los hombres acojan la Palabra de la salvación

"Al abrirse, tus palabras iluminan dando inteligencia a los sencillos" (Sal 119,130).

Para que el Señor envíe obreros a su mies

"¡Pues la tierra se llenará del conocimiento de la gloria de Yahveh, como las aguas cubren el mar!" (Ha 2,14).

Para que el Señor detenga la plaga de la inmoralidad sexual

"Os exhorto, pues, hermanos, por la misericordia de Dios, que ofrezcáis vuestros cuerpos como una víctima viva, santa, agradable a Dios: tal será vuestro culto espiritual. Y no os acomodéis al mundo presente, antes bien transformaos mediante la renovación de vuestra mente, de forma que podáis distinguir cuál es la voluntad de Dios: lo bueno, lo agradable, lo perfecto" (Rm 12,1-2).

Por la unidad de los cristianos

"Yo soy la vid; vosotros los sarmientos. El que permanece en mí y yo en él, ése da mucho fruto; porque separados de mí no podéis hacer nada" (Jn 15,5)

Por la unidad de los intercesores en España

"Yo soy la vid; vosotros los sarmientos. El que permanece en mí y yo en él, ése da mucho fruto; porque separados de mí no podéis hacer nada" (Jn 15,5)

Por los atados al alcohol

"No os embriaguéis con vino, que es causa de libertinaje; llenaos más bien del Espíritu" (Ef 5,18)

Por los atados a las drogas

El Espíritu del Señor sobre mí, me ha ungido para anunciar a los pobres la Buena Nueva, me ha enviado a proclamar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, para dar la libertad a los oprimidos y proclamar un año de gracia del Señor (Lc 4,18-1)

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